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Callos, durezas y rozaduras

Cremas queratolíticas, limas, piedra pómez y protección antifricción para tratar en casa los callos y durezas más habituales de los pies, con consejo de podología básica.

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Los callos y durezas son engrosamientos de la piel que aparecen donde hay roce o presión repetida: el talón, la planta bajo los dedos o el lateral del dedo gordo. Son la forma que tiene el pie de protegerse, y por eso vuelven si no se corrige lo que los provoca, casi siempre el calzado o la forma de pisar.

Diferencia entre callo y dureza

La dureza (o callosidad) es una zona amplia y plana de piel gruesa y amarillenta, normalmente indolora. El callo es más pequeño, tiene un núcleo central duro que se clava hacia dentro y por eso duele al apretar; el llamado «ojo de gallo» es un callo blando que sale entre los dedos por la humedad y el roce entre ellos.

Cómo tratar callos y durezas en casa

1. Ablandar con cremas de ácido salicílico

Las cremas queratolíticas ayudan a deshacer la capa endurecida. La Vaselix 10 % se usa en durezas extensas, y la Vaselix 20 % en zonas más gruesas. Aplícalas solo sobre la piel endurecida, protegiendo la piel sana de alrededor, y no las uses sobre heridas ni grietas abiertas.

2. Retirar la piel muerta con suavidad

Después del baño o de un remojo con agua templada, pasa una lima de durezas o una piedra pómez con movimientos cortos y sin insistir hasta que duela. Es mejor poco y a menudo que una sesión agresiva que deje la piel en carne viva.

3. Evitar que vuelvan a salir

Para que los callos y durezas no reaparezcan, un stick antifricción como el Compeed anti-fricción reduce el roce con zapatos nuevos o en caminatas largas. Revisa también el calzado: puntera estrecha, tacón alto o costuras internas son la causa más común.

¿Se pueden quitar los callos de raíz?

Es una de las búsquedas más frecuentes. En casa se puede reducir el grosor y aliviar la molestia, pero si el pie sigue recibiendo la misma presión, el callo vuelve. Para eliminar el núcleo con seguridad y estudiar la pisada, lo indicado es el podólogo; el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos tiene información para encontrar uno colegiado.

Errores que conviene evitar

  • Usar el cortacallos sobre callos profundos o sin experiencia: está pensado para rebajar durezas superficiales, nunca para cortar hasta sangrar. Cambia la cuchilla con frecuencia.
  • Combinar el mismo día crema de salicílico y limado intenso: los callos y durezas mejoran con constancia, no con prisas.
  • Tratar callos y durezas en casa si tienes diabetes, mala circulación o pérdida de sensibilidad en los pies: en ese caso, siempre consulta antes con tu médico o podólogo.

Si además de durezas tienes los talones agrietados o el pie muy seco, en la sección de cuidado de pies encontrarás cremas de urea. Y si dudas entre una concentración u otra, en nuestra farmacia de Mataró te ayudamos a elegir. Todo ello está dentro de nuestra sección de botiquín y primeros auxilios.